Quería hablar también del famoso Catalogo del London.
Yo diría que era el galán del barrio.
Venían las vecinas a mi casa y... doña Tota (era mi mama) "...me presta el catalogo del London que quiero ver algo para después encargárselo que me lo traiga cuando vaya a Montevideo...",...doña Tota, tiene por hay a mano el catalogo del London, quiero ver el precio de los cartuchos para la escopeta, me parece que aquí están muy caros y quisiera encargarle dos cajas para cuando usted vaya la próxima vez así los tengo para cuando me vaya de cacería en la Semana de Turismo..."..."doña Tota esto, doña Tota lo otro".
Así, uno y otro vecino al cabo del tiempo el catalogo era el doble de grueso de tanto manoseo, igual que lo que sucedía con el mazo de cartas después de innumerables juegos de escoba de 15, congas y trucos.
Pero la cosa no termina aquí.
Era el aliado incondicional de mi madre para cuando yo caía en cama con la varicela, el sarampión, las paperas, estuve por una para salir cuando me agarre pulmonía y se me complico con la tos convulsa, todo junto, casi no cuento el cuento.
Cuando la fiebre pasaba y me sentía mejor, la cama resultaba pesada y ya quería levantarme pero había que quedarse uno o dos días mas.
No había televisión, Nintendo o Playstation.Para mantenerme en la cama mi vieja tenia a su gran aliado, al galán del barrio, el catalogo del London-Paris. "Toma, míralo, entretenete un poco, dejame hacer las cosas de la casa, después vengo y juntos vemos algo que te guste que yo te lo traigo cuando vaya la próxima vez".
Colaboración de nuestro compatriota Roberto desde CANADA.
Gracias y espero mas colaboración por favor.....
jueves, 26 de abril de 2007
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