Me levanto temprano y voy a la tiendita de servicio que está abierta 24 horas en la estación de nafta, a comprar leche y los famosos bollitos "MUFFINS". Está la misma alemana mal humorada de ayer.
-Pucha... ¿será que se quedó toda la noche trabajando?.
Adelante mío una señora intenta pagar su gasolina, que por norma se cargaprimero y se paga después. ¡Qué confianza!!
La empleada le pregunta cual es el número del surtidor, la señora dice "creo que fué el 15". La atendiente explota con un grito:-"no fué el 15, no".
Como no es común ese tipo de tratamiento por aquí, la cliente queda confusa y se dispone a verificar el número, "entonces haga eso mismo" le contesta de forma grosera la empleada. Se da vuelta y me mira, coloco las mercaderias sobre el mostrador; suma U$S 1.78, pongo un dólar y comienzo a contar mis monedas y no alcanzan, así que busco la billetera para tomar otro dólar. Ella ya bastante incómoda toma mis monedas y me dice "deme esas monedas, así estáa bien, have a nice day" agrega masticando las palabras.
Fué la primera y única vez en todo el viaje, que recibí un tratamiento tan áspero.
Nos despedimos del imponente hotel HILTON, con las clásicas fotos del frente.

Una vez todos embarcados en nuestro bus, entramos en la Highway 8 , conocida como "MISSION VALLEY" que pasa frente a nosotros.
Pasamos por varios barrios de San Diego y comenzamos a subir las montañas de Santa Ana. Varias ciudades con nombres españoles se suceden: El Cajón, La Mesa, etc.
Entramos en la CLEVELAND NATIONAL FOREST. A la derecha hay un gran panel luminoso que indica "STRONG WINDS AHEAD", o sea vientos fuertes, esté atento. Es una zona sita entre las montañas, las que forman un corredor donde los vientos soplan con mucha fuerza.
Y la predicción se confirma y encima de un puente, una ráfaga muy fuerte, empuja el ómnibus y lo saca de la pista para la zona de estacionamiento. Genera preocupación de la platea. Yo grito "segura peão" como en los rodeos de Brasil, pero las experientes manos de Nick y la fuerza que emana de sus 130 kgs, traen de vuelta el rodado a la pista.

En la carretera se ven aquellas bolas de ramas secas, que ruedan libres, igualito que en las peliculas del far-west.
Estamos en el desierto . Claro, con el aire acondicionado del ómnibus no se siente frío; es que estamos en medio del invierno; en el verano la temperatura sobrepasa los 55 grados a la sombra.
Vamos cortando las montañas en esta carretera impecable, de dos pistas a cada lado; el chofer atiende el celular (cosa que no está prohibido, al menos por aquí y por ahora). No veo ninguna antena cerca, pero la cobertura es nacional, paga U$S 10 por mes y puede hablar todo el tiempo que quiera.
Las montañas son diferentes de todas las que yo conozco, parecen un monte de cantos rodados gigantescos, como que fueron colocados a "mano".
Los desfiladeros se suceden. Marilana la "carioca" que va adelante nuestro está muerta de miedo, cuando un nuevo aviso indica, "fuertes vientos en las próximas 16 millas... "segura peão"!!!!
A la derecha tenemos una vista espectacular del desierto de SONORA, ya muy próximos a la república de México. Nos recuerda los esfuerzos de los que ilegalmente intentan atravesar esta frontera, en busca de mejores condiciones de vida y que, muchas veces, terminan en la muerte o incapacidad para el resto de sus vidas.

Cómo vamos a cruzar este desierto inhóspito y todavía escapar de la rigurosa MIGRA, la policia de la frontera americana?
En este tramo, existe una cerca metálica que se extiende por centenas de kilómetros, separando ambos países, pero no se puede ver desde la carretera.
Ahora, las montañas nos parecen como derretidas, como la arena mojada con que construíamos nuestros castillos en las playas.
Las elevaciones lentamente van dando paso a las dunas de arena, llenas de casas rodantes. En ellas, es permitido andar en cuatriciclo y los amantes de ese deporte pasan varios dias por allí.
Aquí estamos ahora, pasando por encima de la unión de las dos placas geológicas: la del Pacífico y la Americana. Ella cruza todo el territorio de punta a punta y es conocido como la Falla de San Andrés. Ojalá que no se le ocurra producir un terremoto ahora, pues seríamos tragados por la falla.
Se dice que la mayor parte del estado de California , caería al océano en el caso de producirse un terremoto extremadamente fuerte, que se conoce como el "BIG ONE ".
Hacemos una parada técnica en la ciudad de EL CENTRO, en un puesto de gasolina de camioneros.
Varios de esos enormes monstruos están estacionados en el patio. Detrás de la cabina tienen un verdadero apartamento con cama, y alguno tiene hasta antena parabólica!!
Los baños del puesto, están impecablemente limpios. Los choferes tienen a su disposición una red de fax y mensajes de sus centrales de forma gratuita y terminal de Internet a U$S 1 por 5 minutos de conexión.
El minimercado es muy completo, con todo tipo de alimentos, bebidas, muchos mapas y repuestos para los camiones, además de los clásicos restaurantes.
Ya en México, miro aquellas montañas en el horizonte; estamos a solo 1 ó 2 quilometros de la frontera, pero no se ve nada fuera de lo normal.
Seguimos viaje en medio de cultivos de frutillas , algodon, etc.
En este valle, en pleno invierno tienen unos 20 grados centígrados de temperatura, mientras en el norte cae nieve abundantemente.
Toda esta área es irrigada por canales artificiales, el primero y mayor de todos es el "ALL AMERICAN".

LLegamos a YUMA, famosa ciudad que en el siglo XIX era el fin de la línea de los trenes SANTA FE, (aquel de los cowboys y los indios). Como prueba irrefutable para no dejarme mentir, allí está él, medio esquelético, pero, por lo menos, con su letrero que dice Santa Fe.
Unos 100 metros más adelante está la cárcel famosa. Me imagino a los presidiarios, en el verano, con 60 grados !!
La ciudad es bastante más grande de lo que yo me imaginaba. Vamos a almorzar a un buffet que según nuestro guía Juan, es 3B: Bueno, Bonito y sobre todo Barato!!!!
Una vez más nos llevamos una sorpresa. Tiene más de 300 lugares, muy limpio y de buen gusto. Todo incluído, comida, refrescos y postres, por U$S 6,95 por persona, es muy razonable.
¡¡Hum... comida de verdad. Abuso haciendo almuerzo y cena: tienen arroz y porotos negros.
Se sientan junto a nosotros, dos hermanas mejicanas.
Después del opíparo almuerzo, salgo a dar una caminata. Voy hasta una tienda de artículos para coches, bastante próxima. Continuamos nuestro paseo, pasando por varios barrios y el Aeropuerto Internacional de Yuma, a la salida de la ciudad.
Ya en la carretera, la policía de inmigración montó un puesto de fiscalización, en busca de los inmigrantes ilegales.
Yuma queda muy cerca de la frontera mexicana y ésta es la vía para entrar al país. Paramos durante unos 20 segundos y nos dan vía libre. No fué necesario mostrar nuestros documentos. Me dice el guía que ellos tienen rayos x para ver si no llevamos algún polizonte entre las valijas o en el baño.
Varios trenes, interminables, con 3 ó 4 locomotoras, llevan vagones con contenedores.
A mí me da la sensación de que estamos volviendo, (y eso que no tomé nada de alcohol). Miro el sol y pienso que está del lado "equivocado" del cielo.
Claro, estamos en el hemisferio norte y por lo tanto, vemos el astro rey "del otro lado"...
A toda hora los trenes se cruzan paralelos a nosotros. La gente ronca, con sus barrigas llenas al son de una música de violines de Mantovani. Yo no duermo... no quiero perderme ni un segundo de este soñado viaje.
Paramos en un puesto de gasolina en GILA BLEND donde la 85 corta camino de la ruta 8 para la 10. Tiene un cactus SAGUARO, el más conocido, como en los dibujos animados y todo el mundo aprovecha para sacar fotos.
Existen varios tipos, algunos tienen mecanismos naturales para guardar la poca agua de la lluvia y sobrevivir en la época de seca.
Volvemos al ónibus y hay un poco de olor a gas de unos depósitos próximos. Veo con preocupación a una argentina fumando muy cerca, a pesar del cartel de "NO SMOKING". Menos mal que ya apagó su pucho.

Tomamos el desvío y apreciamos el atardecer en el desierto, muy bonito. Ya estamos próximos a la autopista interestadual número 10, una de las grandes supercarreteras que cruza desde el estado de Florida hasta California.. Queda para otro viaje el recorrerla de punta a punta.
Nos aproximamos a PHOENIX la capital del estado de ARIZONA. Aquí la ecología es muy grande. Las carreteras son limpiadas voluntariamente por grupos de funcionarios de diversas firmas, que cada 15 dias recorren 2 ó 3 millas con bolsas de basura, juntando desde vasos plásticos hasta cajas de cigarrillos.
En caso de ver a alguien tirando basura, se le aplica una multa de U$S 1.000.
Entramos en los suburbios de la ciudad ya de noche. El guía nos muestra los edificios administrativos del gobierno, que de noche y con las calles en reparación, no tienen la más minima gracia.
La ciudad es totalmente plana; pasamos por su centro que es pequeño, de unas pocas cuadras y nos dirigimos al hotel el cual a pesar de ser de la cadena SHERATON, sólo tiene 3 pisos.
Es funcional y sin nada de ostentación. Qué lo tiró..., después de conocer tantos hoteles majestuosos, estamos muy pretenciosos!!!!!!
Encima de la cama, un cartelito nos informa, "Millones de litros de agua son gastados diariamente en todo el planeta, lavando las sábanas de todos los hoteles. Si Ud. piensa que no es nescesario lavar las suyas, por favor, déjelas encima de la cama, y las toallas que vaya a reutilizar, en el perchero. Gracias por ayudar a la madre tierra". Ellos son únicos!!!
Bajo con mi madre al lobby. Ella quiere llamar a Salinas (California), digito dos veces el número y me da un mensaje de "código de área inválido". Ella piensa que soy yo que no estoy marcando los números correctos. El el invalorable guía Juan, se ofrece a ayudarnos, y se completa la llamada. Exprimo mi ingles solicitando por la hermana Gabriela, que se encuentra en un seminario. Otra monja argentina me responde en español...
TOTA está cansada y se queda en el hotel. Yo voy al shoppíng cercano, a sólo 400 metros, atravesando el estacionamento en la obscuridad. Me siento asustado, a pesar de las explicaciones de nuestro guía de que la ciudad es segura.
Son complejos de sudamericano!!
El shopping es muy grande, miro todas las tiendas y entro en la RADIO SHACK, especializada en artículos electrónicos y pido el catálogo gratis del tamaño de una guía telefónica fina.
Me quedo mirándola y pienso que, de comprar algo, tendré que cargarlo por 3 estados, en la valija....
Después, busco una Parka o Campera para enfrentar el frío que tendremos más adelante. El guía fué informado, por la otra excursión que va delante nuestro, que encontraron 6 grados bajo cero en el Grand Canyon!!!.
Veo una campera de U$S 100, muy cara. Busco en otra tienda, aquí las llaman de "FREE FROST JACKET" (chaqueta sin frío) solo U$S 45 ,... es mia!, pero el tamaño es mediano y no me sirve. Busco y rebusco y nada; llamo al empleado que viene volando en sus patines, pero no hay otra mayor, ...mala suerte.
Más adelante en otra tienda, consigo una de U$S 60, ésta sirve y tiene capuchón. Ya me veo caminando calentito , entre montañas de nieve.
Entro en la tienda SEARS. Su departamento de electrodomésticos es impresionante. Hay muchísima variedad de productos.
El shopping cierra a las 21 horas. Ya hace más de 15 minutos que gentilmente anuncian que está cerrado, y es necesario salir del negocio. a en la calle intento orientarme, pues la tienda tiene varias salidas.
Vuelvo al hotel por calles más iluminadas y con movimiento. Está frío tal vez 0 grado. Saco la campera de la bolsa y me la pongo con etiqueta y todo. Me calienta en el mismo instante .
Adelante mío, una joven de unos 14 ó 15 años, llena de piercings, camina sólo abrigada por unos jeans y camiseta, con una COKE gigante en la mano.
Voy detrás de ella, pensando si se siente segura , porque yo no siento lo mismo.
Llego sano y salvo al hotel y voy al Bussines Center a pedir conexión con Internet, 15 minutos por U$S 7,50. Veo mis emails y me voy a dormir.
BUENAS NOCHES !!!!

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