sábado, 13 de enero de 2007

LOS ANGELES EL RETORNO


Bajamos temprano de nuestra habitación y en el lobby se estaba organizando una colecta para darle la propina al guia y al chofer, ya que algunos pasajeros se quedaban por aqui para después retornar a San Francisco.


Dimos U$S 120 para el guia y U$S 70 para el chofer. Los argentinos que bajaron en las Vegas ya habian dado otro tanto. Fui nombrado " guia sustituto" y el encargado de agradecer y darles el dinero. Ellos quedaron muy emocionados.

Antes de salir fuimos a ver un establo que fué convertido en Shopping Center, con el clásico buen gusto de los americanos.

Salimos de la ciudad pasando junto a la ciudad de SALINAS , con sus grandes plantaciones de frutillas cubiertas por una lona plástica para que los pesticidas no entren en contacto con el aire.

Cada uno de los agricultores, va a trabajar con su coche y tienen hasta baños portátiles en medio de la plantación. No tienen comparación con los agricultores de Sudamérica.

Pasamos al lado de un hotel, que se ha hecho famoso, por la constante presencia de recién casados en su luna de miel.

Bajamos por la ruta US101 lejana del mar, hasta parar en una pequeña comunidad llamada PASO ROBLES, donde aprovechamos para ir a una tienda con productos para jardin. Compré las famosas semillas que TOTA tanto quería.

Continuamos bajando en el mapa por una carretera que no tiene grandes atractivos, hasta la ciudad de SOLVANG, donde almorzamos.

Es una ciudad de origen holandesa, donde todas las construciones acompañan el estilo "enxaimel", emulando un poco la ciudad de Gramado, en Rio Grande do Sul.

Juan nos recomendó un restaurant llamado RED VIKING , donde atendía una brasileña.



En la entrada nos recibió una joven rubia, y le pregunté por la "brasilian girl"; era ella misma, venida de Gramado. Hace como 3 años que está viviendo por aqui.

En la puerta, una placa indicaba SMORGARDBORD o sea bufet frío típico de los países nórdicos, con gran variedad de ensaladas y de carne, solo carne picada y strogonof, nada de arenques, bacalaos ni de otros bichos marinos como yo me esperaba.

Dimos otra vuelta por la ciudad que es muy limpia y simpática; preguntamos en la calle a una dama por alguna empresa con más "sement flowers"; nos miró en forma extraña y nos dijo que allí no encontraríamos. A la vuelta comenté con el guía, nuestras dificultades para encontrar "sement flowers" semillas de flores, y se agarró la cabeza horrorizado, y a las risas me explicó: semilla en ingles es SEED (siid), y sement es semen nomás!!!

Ah,ahora entiendo la sorpresa de todos los compañeros de viaje.

Volvemos a la carretera 101 (la famosa "one-O-one") ya próximos a la costa y a SANTA BÁRBARA ; el tren turístico de la AMTRAK Los Angeles - San Francisco. pasa a nuestro lado.

Santa Barbara es una zona residencial altamente cotizada; en las colinas divisamos innumerables mansiones que tienen una vista inigualable del océano.

Paramos en la playa para sacar algunas fotos.



En el horizonte vios 3 plataformas de petróleo; esta costa es muy rica en hidrocarburos.

Fuimos acercándonos poco a poco a Los Angeles, pasando por las ciudades de VENTURA, OXNARD y THOUSAND OAKS, que conocí 30 años atrás en mi primer viaje a los Estados Unidos y ahora, no conseguí reconocer nada. La autopista 101 que en aquella época tenía 2 pistas de cada lado, ahora tiene 5 , es un mundo de vehículos transitando shoppings y barrios nuevos.

Un aviso luminoso nos indicó que había un accidente adelante y el chofer avisó al guia que dejaba a su criterio, cambiar o no, a otra autopista.

Dentro ya de Los Angeles en una esquina subió una joven señora mejicana de unos 35 años que resultó ser la esposa de nuestro chofer Nick de unos 60 años. No sé por qué me la imaginaba, vieja, gorda y negra, puro preconcepto!!

Poco a poco fuimos dejando compañeros de viaje en 5 diferentes hoteles al que nosotros nos hospedamos, y en cada una de las paradas había coro de despedidas y deseos de buena suerte...

Ya estaba anocheciendo. Me enteré de una curiosidad. Además de las ambulancias y bomberos, ciertos ómnibus rápidos tienen un dispositivo que les permite cambiar la luz del semáforo para evitar congestionamientos.

Pasó un coche de bomberos con su sirena que se escuchaba a más de 10 cuadras, religiosamente respetado, y teniendo via libre en todas las calles.

Llegamos finalmente a nuestro hotel el WEST INN BONAVENTURA, un complejo que abarca una manzana entera en el corazón de la ciudad, compuesto por una torre central y otras 4 torres unidas a la misma de 35 pisos cada una.

La recepción y el lobby se veían muy lujosos con cataratas, bares y restorantes.

En la confusión de la llegada y búsqueda de las llaves nos perdimos sin poder despedirnos de nuestro guia Juan.

Subimos en un ascensor panorámico color rojo (cada torre tiene un color), hasta el piso 17, cuarto nº 52.

Todos los cuartos tienen una vista espectacular de la ciudad durante la noche, y son un poco mas chicos que los de los otros hoteles, pero con todas las comodidades.

Bajé, buscando un mini-market, pero por aqui, sólo ví rascacielos, el doble de tamaño que nuestro hotel, que se veía pequeño frente a estos gigantes.

Encontré dos guias turísticos de la intendencia en bicicleta que me indicaron n que a dos cuadras había un mini-market, y recién se fueron cuando tuvieron la seguridad de que entendí bien sus indicaiciones. Fueron muy amables ambos.

Llegué a la 7ª avenida, la FLOWER STREET ( siempre las famosas flores persiguiéndome), encontré un local con música tipo "arabians nights". Pregunté de dónde era y me contestaron: LEBANON.

A la vuelta vÍ una estación del subte, bajé sólo para mirar el mapa, estamos en el medio de dos lineas. ¡Qué pena que no tengo, tiempo para dar un paseo, me dije..

Quien sabe , tal vez pueda volver, para conocer mejor esta gigante como dice la canción de Frank Sinatra:
L.A (El Ei) is my lady !!!


Dejé las compras en el cuarto y subí hasta el último piso (bajo las críticas y recomendaciones de TOTA). En el ascensor panorámico, todo de cristal, hay una placa indicando, que alli fué filmada la escena en que Arnold Schwatzeneger entra a caballo en el ascensor en la pelicula "TRUE LIES". Le pido permiso a la recepcionista para mirar un poco desde el restaurant, y me asombro: la vista es deslumbrante.

Luego fui a descansar pues mañana volvemos a casa, nos esperan más de 15.000 kilómetros de viaje.

BUENAS NOCHES!!!

No hay comentarios.: